
Estaba llamado para las grandes guerras
Para formar parte de una élite de escribas
Mi ingenio haría palidecer a los sabios antiguos
Y mi poderoso amor doblegaría el odio de los demás
Estaba destinado a triunfar en cada batalla
A dejar tras de mí nada más que laurel y confeti
El talento inagotable, como de arroyo joven
La fuerza inaudita, cometa, luz y sable
Ahora todo es
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